Antes de que se vaya a su destino, una foto de la manta. He tardado casi seis meses en hacerla, por eso estaba en mi lista. No había manera de acabarla, y necesitaba un poco de ánimo. He estado los últimos quince días poniéndome al día de todas las series que tenía pendientes y además he podido ver algunas pelis que estaban en la lista. Eso me ha permitido avanzar.
Hay que tener en cuenta que cada una de las últimas vueltas me llevaba más de una hora. En 15 días he hecho desde el color rosa claro en adelante. Quizás no se aprecie el trabajo que lleva, pero os aseguro que he invertido mucho en ella.
Esto es una reflexión acerca de las cosas que se hacen a mano y con cariño. Esa manta va a ser un regalo, una petición de un familiar para alguien que tiene aprecio. No es lo mismo comprar una manta por 20 euros que encargar una y que alguien la haga a mano. Probablemente por tiempo trabajado en ella, mi manta cueste el triple que esos 20 euros que pagas por una manta hecha en una fábrica. Nadie compraría mi manta a 60 euros cuando puede comprar la de 20 (o menos) y quedar "igual de bien". Pero aquí lo que importa es lo que he invertido en hacer esa manta y el cariño que hay en ella.
No lo hago para ganar dinero. No voy a ganar nada con esa manta porque es un regalo. Para mi hacer ese trabajo es liberador, me ayuda a pensar en mis cosas y a relajar la mente.Sin embargo me entristece que haya gente que, como la manta la puede comprar más barata, rebaje el trabajo que yo he hecho sin apreciar si quiera el tiempo invertido en ella.

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